El cine comenzó su desarrollo en Holliwood y desde entonces no ha encontrado en éste mismo lugar, cineasta no tanto por excelencia sino por defecto, el súmun de despilfarro en fama. Se ha vendido tanta porquería en cine y televisión que ya estamos acostumbrados desde niños y cansados desde viejos. Por esto el cine ridiculiza al espectador y se afana de su inofenciva estupidez vendiendo cerdos enjoyados o gato por liebre.
De tal modo ésta enajenación al Ego de la fama, recordas la serie "Famme" que aunque buena y de buen gusto impulsó la post-porquería por así decirlo; dichas egocentricidades provocan en la mente consumista de recreaciones sin sentido, porque el mundo creado por Holliwood "no existe", provocan enfermedades mentales y deseos poco posibles de satisfacer porque no son reales. De tal modo la esquizofrenia, o separación de la realidad, en poco tiempo podría llegar a ser algo normal en la sociedad así como la violencia e ímpetu guerrero que producen las películas violentas y bélicas.
A éstas alturas ya estamos próximos a hablar de un nuevo modelo de comunicación en el sentido Marxista de la TV. para el bien común como en el educativo y en no despilrrafar dinero en lujosos escenarios para olvidarse de la clase pobre que cuando la vemos en la calle nos choca y nos asombramos, siendo algo común tanto socialmente como para ellos vivir en las mínimas condiciones de existencia llamada bulgarmente miseria.
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